Al igual que las
grandes empresas, las PYMES también enfrentan el
desafío de crear fuentes de trabajo estables y de
promover el desarrollo económico de las comunidades en
las que se asientan. Sin embargo, éstas encuentran
mayores obstáculos para cumplir con tales compromisos.
Ante este panorama,
la ecoeficiencia ha surgido como una respuesta
empresarial al deterioro ambiental y a la necesidad de
supervivencia de las empresas a través del aumento y
mejoramiento de la productividad. De lo que se trata es
que las empresas puedan contribuir al logro del desarrollo
sostenible:satisfacer las necesidades del
presente sin comprometer la capacidad de las
generaciones futuras de satisfacer sus propias
necesidades.
